Un orientalista vestido de derviche

Ármin Vámbéry ataviado como derviche, después de su regreso del viaje por Asia Central,
fotografiado en un estudio de Londres

Cuatro años atrás sólo dimos con esta foto para ilustrar la entrada dedicada al mulá Ishak, el joven teólogo de Jiva que se convirtió en discípulo de Ármin Vámbéry cuando éste viajó luego por Asia Central ataviado como un derviche. Tan cercanos estaban que cuando Vámbéry se descubrió en Constantinopla, Ishak también lo seguiría hasta el infiel Frengistán, y acabó convirtiéndose en bibliotecario de la Academia Húngara de Ciencias. Murió en Hungría, y su tumba en el cementerio rural de Velence es una especie de centro secreto de peregrinación para los orientalistas húngaros.


Hace poco encontramos en el número 1864/3 de la revista Az Orszag Tükre (El espejo del país) esta litografía realizada poco después de su llegada a Pest, donde se representa al mulá de pie junto a Vámbéry sentado con ropa derviche. Sus ojos vivaces y brillantes ponen el contrapunto al gesto grave de Vámbéry, reflejan su espíritu emprendedor y explican por qué Vámbéry se dirigió a él en la carta que le escribió como «ese bribón mulá tártaro».




No es casualidad que encontráramos la revista justo unos días atrás. Hace tres años, cuando presentamos nuestra web sobre el mayor iranólogo húngaro, Sándor Kégl –recuerden: aquel hombre del gato–, compuesta para dar a conocer el material que guarda sobre él la Colección Oriental de la Biblioteca de la Academia Húngara de Ciencias, después de la presentación pública nos preguntaron: y ahora que hemos expuesto sistemáticamente el legado de los grandes viajeros orientalistas húngaros, Ibrahim Müteferrika, Sándor Kőrösi Csoma, Aurel Stein, Sándor Kégl, David Kaufmann –véase la lista completa aquí–, ¿cuándo nos dedicaremos al investigador quizá mejor conocido internacionalmente de entre todos ellos por su increíble talento para los idiomas y, en especial, por sus mil caras. El momento ha llegado.


Mañana se cumple el centenario de la muerte de Ármin Vámbéry, el pobre preceptor particular judío y el reconocido profesor universitario, derviche y diplomático, amigo personal del sultán turco, del sha de Persia y del primer ministro británico, fundador de la investigación oriental en Hungría. Mañana a las cinco de la tarde, en el congreso internacional celebrado en la Biblioteca de la Academia Húngara de Ciencias vamos a presentar la web preparada a partir de su legado conservado en la Colección Oriental, que ilustra, si no todas, al menos una docena de sus muchas caras. Después de la presentación publicaremos también el enlace aquí, y aún dedicaremos algunas entradas especiales en Poemas del Río Wang sobre los materiales incluidos y no incluidos en la web oficial. Vengan, escuchen y vuelvan luego por este sitio.