Ghost palace – Palacio fantasma

In Budapest, between the Franciscan Square and the Elizabeth Bridge stand the two Klotild Palaces. They look the same, are only separated by the Szabad Sajtó Street. They let the visitor to pass from Pest to Buda like an elegant gateway. In 1899 Archduchess Klotild Maria von Habsburg announced a tender for the construction of the palaces, which was won by Flóris Korb and Kálmán Giergl. Their history was written in detail by the Kép-Tér urban history blog, illustrated with lots of archive photos.  En Budapest, entre la Plaza de los franciscanos y el Puente Isabel, están los dos Palacios de Clotilde. Tienen similar aspecto, solo separados por la calle Szabad Sajtó. Abren al visitante un elegante corredor desde Pest a Buda. En 1899 la Archiduquesa Clotilde María de Habsburgo organizó un concurso para edificarlos. Vencieron Flóris Korb y Kálmán Giergl. Las vicisitudes las cuenta con todo detenimiento el blog de historia urbana Kép-Tér añadiendo numerosas fotos históricas.


The twin palaces, built between 1899 and 1902, are compelling and elegant, they are determining jewels of the city.

While the northern palace has been renovated, its counterpart is still abandoned, ghosts and memories reside in it. When wandering in the labyrinth of the stairways, on every level you find another story. The memory of the gorgeous painted windows, designed by Miksa Róth, and the stoves covered by enamel tiles from Zsolnay can be still found between the wood-paneled walls, if you deviate from the usual route, and look into the flats, where still there is a suitcase, a shirt, a Theodor Wiese safe with beautiful drawers. The palace was home of offices, flats, business premises and of the Downtown Coffee House, and although the entire building is empty now, if you close your eyes, it is not difficult to imagine the movement, the bustling, the doors opening, and the palace comes to life.
 Estos palacios gemelos, que se construyeron entre 1899 y 1902, son imponentes y elegantes; dos joyas indiscutibles de la ciudad.

Si bien el palacio del lado norte ha sido remozado, su compañero presenta un estado de abandono por el que campan la memoria y los fantasmas. Vagando por el laberinto de escaleras uno encuentra historias diferentes en cada piso. El recuerdo de las magníficas ventanas pintadas con dibujos de Miksa Róth y las estufas cubiertas de azulejos esmaltados de Zsolnay todavía nos asalta entre las paredes con paneles de madera; basta desviarse un poco de la ruta marcada y husmear por los pisos para tropezar enseguida con una maleta, una camisa, una caja fuerte Theodor Wise de hermosos cajones... El palacio, como ocurrió con el Gran Hotel modernista de Palma, fue transformado en oficinas, también viviendas, locales de negocios y albergó la Cafetería del Centro. Y aunque el edificio esté ahora completamente vacío, cerrando los ojos no cuesta imaginar el movimiento, el ajetreo, las puertas que se abren y cierran y las estancias recobrando la vida de golpe.


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In the Klotild Palaces – where they installed the first elevator in Budapest – a special feature are the towers and the city seen from them. From one single point you can see the Liberty Statue, the Buda Castle and the Parliament. A unique sight. Un rasgo característico de los Palacios de Clotilde –donde funcionó el primer ascensor de Budapest– son las torres y la vista de la ciudad que se obtiene desde allá arriba. Sin moverse de lo alto se ven a la vez la Estatua de la libertad, el Castillo de Buda y el Parlamento. Un punto único.


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Thanks to the Orczy Kultúrkert Association for organizing the visit. Gracias a la Asociación Orczy Kultúrkert por organizar la visita.