En el Día de la Poesía

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言 yān, «Palabra». Caligrafía de Yan Gongda

En chino «poesía» y «poema» se escriben con el mismo carácter: 詩 shī. Este es también el título del primer libro chino de poemas, el 詩經 Shī Jīng, Libro de Canciones. Este carácter se compone de dos partes, el que hace referencia a «palabra» 言 yán y el que designa «templo» 寺 sì. El primer diccionario etimológico de los caracteres chinos, el Shuowen Jiezi del siglo I, explica así la formación del compuesto:  志也從言寺聲, una canción que suena en el templo — o fuera del templo.

El pictograma de «palabra» 言 yán es una boca abierta 口 con la lengua fuera y con una línea simple trazada encima, la palabra misma. Así lo explica el Shuowen: 日語從口, el habla clara de la boca.

El carácter para «templo» 寺 es también compuesto en sí mismo. Si buscamos interpretarlo en función de los caracteres modernos, la parte inferior es 寸 cùn «pulgada», pictograma del pulgar y el dedo medio, con una pequeña pincelada que indica la distancia medida; y en un sentido lato, medida, canon, ley. La parte superior recuerda al carácter 土 «tierra», que es pictograma de una rueda de alfarero.

月是故鄉明 Yuè shì gùxiāng míng, «Es más brillante la luna en la tierra natal». Caligrafía de un
verso de Du Fu (712-770). Los caracteres que abren y cierran el verso contienen la luna
en forma de un carácter moderno y de un antiguo pictograma,  respectivamente.
Ver la ilustración que encabeza esta entrada.

Con todo, las formas más antiguas de «templo» 寺 no presentan el carácter de la tierra, sino más bien una pequeña planta de tres hojas que acaba de brotar del suelo. Se trata de 之 zhī, «germen», en sentido figurado «desarrollo, progreso, continuidad», solo utilizado en el chino actual como conjunción. En el influyente diccionario etimológico de Wieger, Chinese Characters (1915), que compendia la tradición etimológica china de dos mil años, 寺 «templo» es, así, «el lugar donde se aplica la ley o la regla de gobierno 寸 de manera constante 之». Y el Analytic Dictionary of Chinese (1923) de Karlgren, que incluye también los huesos oraculares, los documentos escritos más primitivos, que han sido exhumados a miles desde principios del siglo XX, dice que este carácter representa una mano que exhibe un brote tierno como ofrenda al templo por la nueva cosecha.

Un hermoso rasgo de la tradición etimológica china —al igual que ocurre con la tradición etimológica latina de San Isidoro de Sevilla— es que las diferentes interpretaciones no se excluyen entre sí, sino que se acumulan en una simbiosis que enriquece con significados secundarios el sentido de los caracteres ante los ojos del lector.

El lugar de la trascendencia y la medida; la germinación y el cumplimiento; una ofrenda otorgada con la boca y con la mano; palabra y canción; una voz que canta y una voz que se escucha al ser cantada: