El viajero que, desde el sur de Polonia, cruza la frontera eslovaca por Muszynka ve cómo de golpe el paisaje cambia, como si la naturaleza misma quisiera marcar la frontera a lo largo de la cresta de los Cárpatos y por eso pintara cada lado de un color diferente, igual que en los mapas. Los contornos irregulares y los difuminados azules que sombrean las montañas polacas se sustituyen por laderas suavemente curvas y colores saturados, fuertes, la plata de los grandes campos de cereales sin cosechar, el amarillo de los cultivos de colza tachonados de amapolas rojas, el verde de los pastos de heno. En lugar del cielo nublado polaco, el contraste de unas duras nubes blancas con el azul brillante. Estamos en casa.
Switch over to our new blog! • ¡Pásese a nuestro nuevo blog!
The renewed version of our blog, with more features, a richer design, and available in nine languages, can be read here: https://wangriver.com
The new version also includes the old posts, often in expanded form. If you are curious about the updated version of this post, replace “riowang.blogspot.com/” in the URL with “riowang.studiolum.com/”, and the new link will most likely lead you there.
La versión renovada de nuestro blog, con más herramientas, un diseño más rico y disponible en nueve idiomas, se puede leer aquí: https://riowang.com
La nueva versión también incluye las publicaciones antiguas, a menudo en una forma ampliada. Si tiene curiosidad por la versión actualizada de esta entrada, sustituya «riowang.blogspot.com/» en la URL por «riowang.studiolum.com/es/», y el nuevo enlace probablemente le llevará allí.
Landscape
El viajero que, desde el sur de Polonia, cruza la frontera eslovaca por Muszynka ve cómo de golpe el paisaje cambia, como si la naturaleza misma quisiera marcar la frontera a lo largo de la cresta de los Cárpatos y por eso pintara cada lado de un color diferente, igual que en los mapas. Los contornos irregulares y los difuminados azules que sombrean las montañas polacas se sustituyen por laderas suavemente curvas y colores saturados, fuertes, la plata de los grandes campos de cereales sin cosechar, el amarillo de los cultivos de colza tachonados de amapolas rojas, el verde de los pastos de heno. En lugar del cielo nublado polaco, el contraste de unas duras nubes blancas con el azul brillante. Estamos en casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario