Hasta encontré gitanos felices

Seguramente Aleksandar Petrović perdonará que le robemos el primer verso de una canción de su famosa película, pero estamos entrando en un mundo en el que su contenido es cierto del todo. Palabrería hay mucha —sobre todo con el objetivo de conseguir votos— pero lo cierto es que se pretende mejorar el destino de los gitanos con poco corazón y todavía menos sentido. Por supuesto, si hay un campo donde encontrar buenos ejemplos de éxito que podrían imitarse este es, sin duda, la música.

Ya hemos hablado de los cantos multiétnicos en las tabernas de Lwów (y esperamos poder ilustrarlos más adelante) pero la música que en la misma época, la década de 1920, se grababa en aquellos gruesos discos para gramófono en el reino de los serbios, croatas y eslovenos es sencillamente impresionante. Las siguientes grabaciones atestiguan el extraordinario virtuosismo y el altísmo nivel de la música instrumental y vocal, marcando un crudo contraste con los estereotipos actuales de la música balcánica. Estas melodías nos llevan a las tabernas llenas de humo de Belgrado, al ruidoso bazar de Sarajevo, a un mundo hermoso y soleado en mitad del invierno. Escuchemos, pues, a Mijat Mijatovic y la banda gitana de Dušan Popaz. Si vuestro pulso de pronto se acelera, no será por azar.

Nuestras fotos rinden homenaje a algunas viejas bandas gitanas húngaras; unas son bien conocidas, otras menos.

Mijat Mijatović 1887-1937

Mijat Mijatović en Belgrado

Jedren grade

Dušan Popaz y su banda

Šorom ide mlad momak

Imre Magyari (1899-1940) y su banda

Vino piju, nane, age Sarajlije

Pali Pertis (1906-47) y su banda, 1937. Su nieto fue el virtuoso violinista húngaro de fama mundial Barnabás Kelemen.

El gran actor Pál Jávor en el bar

Zorule

Pista Dombi (1895-1944) y su banda, 1935

Sto si Leno na golemo

Kálmán Oláh Jr. (1910-?) y su banda, 1940

Imam Jednu Želju

Banda gitana desconocida, hacia 1910. Fuente: fortepan.hu

Kupi mi majko top


Banda gitana desconocida tocando a las 5 en punto, el 15 de julio de 1934 en Pócsmegyer, en la boda doble
de los primos de mis abuelos. Nótese su orgullosa y confiada mirada. Los negativos han sufrido serios desperfectos a lo largo de las vicisitudes del s. XX

Eto tako živim ja