No hablo de toda Odesa


Un mapa más detallado aquí
Suena absurdo que el barrio de trabajadores de una ciudad sea anterior a la propia ciudad. Sin embargo, como diría Isaac Bábel, así se hacía en Odesa. El Moldavanka, un asentamiento de rumanos moldavos llegados hasta aquí para construir las defensas otomanas a lo largo de las costas del Mar Negro, prosperaba mucho antes de que Catalina la Grande, o, mejor dicho, el catalán José de Ribas —cuyo nombre se recuerda en una de las vías principales, Deribasovskaya—, fundara Odesa en 1794. Hacia 1820 la rápida expansión de la ciudad incorporó este asentamiento que, mientras tanto, se había vuelto multiétnico y que hasta hoy (por lo menos hasta el colapso de la Unión Soviética) mantuvo su carácter de barrio de trabajadores de la industria de la ciudad. Antes de la Revolución también era el barrio judío de Odesa. Este es el escenario de los Cuentos de  Odesa de Isaac Bábel, de aquí era el «Rey» Benya Krik, basado en la realidad en Mishka Yaponchik, y aquí nacieron las canciones tabernarias y obscenas de Odesa, las блатные песни, de las cuales ya hemos publicado Murka y mencionaremos más en el futuro.

El Moldavanka también es recordado en la canción Шаланды, полные кефали (Barcazas llenas de mújol), que, a pesar de ser famosa no pertenece al repertorio de canciones tabernarias que pudo conocer Bábel. Esta canción fue escrita por Nikita Bogoslovsky para la legendaria película de Leonid Lukov Два бойца (Dos guerreros, 1943). Como las canciones urbanas de Odesa se estaban prohibiendo por entonces, no podía figurar en el guión, pero Lukov —disponiendo obviamente de un permiso superior— decidió que al menos una debía sonar en el film, probablemente para agitar un poco los sentimientos patrióticos hacia Odesa, ocupada en ese momento por el ejército rumano. Bogoslovsky recuerda que sacaron un anuncio en los periódicos para que cualquiera que supiese canciones de Odesa se presentara en los estudios. Al día siguiente se reunió allí un grupo de gente variopinta «desde respetables doctores hasta personajes que se sorprendían ellos mismos de estar aún libres». De todas las canciones escuchadas Lukov eligió y estilizó esta sobre Kostya, el marinero, cantada en la película por el galán Mark Bernes. Según esta canción sólo hay dos lugares de Odesa donde vale la pena ser admirado: Peresyp, el barrio del puerto, y por supuesto Moldavanka


Шаланды полные кефали
В Одессу Костя приводил,
И все биндюжники вставали
Когда в пивную он входил.
Синеет море за бульваром
Каштан над городом цветет
И Константин берет гитару
И тихим голосом поет:

“Я вам не скажу за всю Одессу,
Вся Одесса очень велика,
Но и Молдаванка и Пересыпь
Обожают Костю-моряка.”

Рыбачка Соня как-то в мае,
Направив к берегу баркас,
Ему сказала: “Все Вас знают,
А я так вижу в первый раз.”
В ответ достав “Казбека” пачку,
Сказал ей Костя с холодком:
“Вы интересная чудачка,
Но дело, видите ли, в том,

Я вам не скажу за всю Одессу,
Вся Одесса очень велика,
Но и Молдаванка и Пересыпь
Обожают Костю-моряка.”

Фонтан черемухой покрылся,
Бульвар французский был в цвету.
“Наш Костя кажется влюбился,” –
Кричали грузчики в порту.
Об этой новости неделю
Везде шумели рыбаки.
На свадьбу грузчики надели
Со страшным скрипом башмаки.

Я вам не скажу за всю Одессу,
Вся Одесса очень велика.
День и ночь гуляла вся Пересыпь
На веселой свадьбе моряка!
Barcazas llenas de mújol
llevó Kostya a Odesa
y cuando entró en la taberna,
los trabajadores del puerto se levantaron.
Azul es el mar en el bulevar,
los castaños están en flor,
y Konstantin tomó la guitarra
y suavemente cantó así::

«No hablo de toda Odesa,
pues Odesa es una gran ciudad,
pero en el Moldavanka y en Peresyp
adoran a Kostya, el marino»

Sonia, una chica pescadora, una vez, en mayo,
amarrando su bote en la orilla
le dijo: «Todo el mundo te conoce
pero yo es la primera vez que te veo».
En respuesta, sacando un paquete de "Kazbek"
de su bolsillo, Kostya fríamente dijo:
«¡Vaya una curiosa pescadilla!
Pues, mira, de hecho

no hablo de toda Odesa,
pues Odesa es una gran ciudad,
pero en el Moldavanka y en Peresyp
adoran a Kostya, el marino»

La primavera se viste de rosa cereza,
el bulevar francés estaba en flor.
«Nuestro Kostya parece enamorado»,
se decían a gritos los estibadores.
Esta fue la noticia de la semana
para los pescadores de alrededor,
y los mozos de cuerda sacan para la boda
sus botas que crujen de una forma terrible.

No hablo de toda Odesa,
pues Odesa es una gran ciudad,
pero Peresyp estuvo bailando día y noche
en las felices bodas del marino.

Mújol de las barcazas en el mercado de Odesa

A pesar de su fama, apenas encontramos buenas fotos de Moldavanka en la red rusa. Ignoramos la razón. Tal vez los fotógrafos que rastrean los relatos de Bábel se desilusionen al ver las ruinas de los «grandes patios» y regresan al centro de Odesa, donde aún se respira algo del ambiente del cambio de siglo. Las pocas imágenes buenas son las de quienes en lugar de buscar lo que quieren ver, fotografían lo que ven. Al igual que Alexander Belensky, el maestro de la serie Año Nuevo en Odesa a lo largo del breve recorrido desde Moldavanka hasta el mar.





¡QUERIDOS VECINOS!

¡Nuestros mejores deseos para el Año Nuevo!
¡Les deseamos felicidad y buena suerte!
Nos gustaría que tuvieran en el Año Nuevo
gas y electricidad en abundancia.
Que el radiador caliente bien
para que los niños no se constipen.
¿No podrían ustedes también, mientras tanto,
recompensar nuestro servicio —
yendo a la oficina de pagos de GERTS.
¡Sinceramente les pedimos a todos:
que liquiden todas sus deudas y paguen!

Atentamente:
Centro de servicio n. 8. Distrito de Primorsk