¿Quién fue Essad Bey?

Baku, casa de té a la vuelta del siglo. De la colección de great.az

Durante los años 30 del siglo pasado, Europa y el mundo vieron la fama del misterioso príncipe azerbaiyano Essad Bey, autor de best-sellers internacionales y amigo de intelectuales muy notables de su época. Sin embargo, a pesar de que su nombre, hoy casi olvidado en Occidente, luzca en numerosos libros, artículos y ensayos de gran éxito, y que se vea claramente esculpido sobre la tumba de un pequeño cementerio cercano a Nápoles, con vistas al mar, Essad Bey, en muchos sentidos, nunca existió.

Lev Nussimbaum, judío de origen ruso, nació en Bakú en 1905 (según algunas fuentes el nacimiento tuvo lugar, de manera oportunamente simbólica, en un tren que viajaba entre Europa y Asia). No hay documentos oficiales sobre su muerte ni una tumba que preserve su nombre. Lev Nussimbaum se desvanece en el Berlín de 1922, el mismo año y en el mismo lugar en que aparece por primera vez Essad Bey. Ambos nombres, Lev y Essad, significan en sus lenguas respectivas, “león”.

El judío ruso y el príncipe azerí, uno nunca nacido y el otro nunca fallecido, fueron la misma persona.

Essad Bey en un traje caucásico de montaña tal como se le ve en la contraportada de la edición inglesa de su Twelve secrets of the Caucasus, New York: Viking Press, 1931 (AI 15 (2011) 2-4)

A principios de 1900, Azerbaiyán cubría por sí sola la mitad de la demanda petrolífera mundial. El padre de Lev, el asquenazí ucraniano Abraham Nussimbaum, había hecho fortuna con el oro negro, y se estableció en Bakú, ciudad por entonces rica, verdadera perla del Cáucaso sobre el mar Caspio, donde musulmanes, judíos, cristianos y zoroastrianos convivían a la sombra de los fastos de los antiguos emires. La madre de Lev, Berta Slutzki, judía bielorrusa, era una revolucionaria bolchevique amiga del joven Stalin (quien llegó a pasar unos días en casa de los Nussimbaum, en Bakú). Berta se había casado con el petrolero Abraham quizá para infiltrarse, obedeciendo órdenes del Partido, en los ambientes burgueses. Al ser decubierta, se suicidó en 1912 bebiendo ácido sulfúrico. El pequeño Lev fue criado por una enfermera alemana a quien permaneció siempre unido; de ella el joven Lev aprendió alemán, marcando así el curso de su vida.

Postal escrita en ruso y francés: “Tres pozos de Bibi-Heybat en llamas. Bakú, 14 de septiembre
de 1903”. Bibi-Heybat fue uno de los campos más ricos, situado en la
parte occidental de Bakú, cerca del mar (AI 15 (2011) 2-4)

Después de la Revolución rusa del 17 y acabada la Primera Guerra Mundial, Lev y su padre se vieron obligados a huir, por primera vez, a través de Turkistán y Persia. Al volver en 1919 a la efímera República Democrática de Azerbaiyán (la primera república parlamentaria musulmana del mundo), la invasión del país por parte del Ejército Rojo les forzaría de nuevo a salir de Bakú a la aventura para recalar inicialmente en Constantinopla, durante el último periodo de la vida del califato, luego en París y por último en Berlín, donde Lev frecuentó el Departamento de Orientalística de la Universidad. Lev no volverá a ver nunca su patria, y en su recuerdo idealiza el encanto y el cosmopolitismo de un Islam tolerante y de un Oriente donde decide encontrar refugio. El año 1922, ante el Imán de la embajada turca en Berlín, el judío Lev Nussimbaum se esfuma en el aire para ceder su sitio al príncipe musulmán Essad Bey (del turco antigio “beg”, señor), convertido al Islam y retratado para la ocasión con un fez en la cabeza.

Lev se inventó una identidad ficticia a la que permanecó fiel hasta la muerte. Pero los mundos no cesaban de desaparecer a su alrededor: después de la antigua Bakú, idealizada y perdida, al poco tiempo Ataturk, el padre de la Turquía moderna, prohibió a sus conciudadanos el uso del fez, y abolió el título honorífico de “bey”, imponiendo el uso regularizado de los apellidos familiares.

La armada roja en Bakú, en mayo de 1920. De la colección de fotos de azerview.com

A los 24 años Essad Bey publica en alemán su primer best-seller, Sangre y petróleo en Oriente. Escribirá a lo largo de su breve vida una docena de libros traducidos a numerosas lenguas, entre ellos biografías del profeta Mahoma, de Lenin, y de Stalin, del zar Nicolás II y del shah Reza Pahlavi. Publica en las mayores editoriales de la Alemania de Weimar, escribe en los diarios alemanes y austríacos, se convierte en un protagonista de la crónicas de sociedad por su vida sentimental turbulenta, se sumerge en el mundo intelectual de la época, que observa con fascinación el exotismo del sofisticado príncipe turco-azerí en el exilio.

Bakú, el Bulevar en el muelle del mar Caspio a fines del siglo XIX, con la vieja ciudad medieval a la izquierda y la  antigua Torre medieval de la Doncella al fondo (AI 15 (2011) 2-4)

Essad Bey sostiene que judíos y musulmanes deben exaltar su raíz semítica común, abrazando el Oriente y los valores de su tradición en contraposición al modernismo occidental. Sin embargo, ve en Occidente el único baluarte contra un comunismo que, al paso de los acontecimientos de su propia familia, siempre tendrá por enemigo. La síntesis de Oriente y Occidente será, entonces, la utopía que Lev-Essad perseguirá en el recorrido de su propia existencia.

El mismo lugar hacia 1900, con el tranvía (ya sin caballos) y los postes de telégrafos (AI 15 (2011) 2-4)

Pero a su lado todo sigue transformándose: en 1933 la República de Weimar queda cancelada por el ascenso del nacional-socialismo y las sucesivas leyes raciales prohíben a los judíos publicar en alemán. En Alemania empiezan a circular rumores sobre la verdadera identidad de Essad Bey, que será expulsado de la Unión de Escritores y obligado a escribir bajo un nuevo seudónimo, el de Kurban Said. Essad Bey mantiene la reivindicación de su identidad musulmana, pero sigue viviendo en Berlín con su padre judío (que morirá en 1941 en Treblinka).

Carros de transporte de petróleo. Foto de Karl Bulla, 1905

Ha llegado el momento de iniciar una nueva aventura y Essad Bey encuentra en la Italia fascista, donde su libros tienen particular éxito, un buen terreno para el desafío. Allí tiene apoyos y amistades en ambientes elevados del fascismo, en particular los del filósofo y pedagogo Giovanni Gentile, que le procurará una entrevista con el Duce (el encuentro fracasa por los informes de la policía sobre el verdadero origen del escritor). Essad se sitúa próximo a las posiciones de un cierto sionismo de derechas que ve en el primer fascismo de Mussolini (enemigo de los enemigos ingleses) una fuente de inspiración política. Publica en 1936 un ensayo sobre el Islam, junto con Wolfgang von Weisi, número dos del Partido Revisionista de Ze’ev Vladimir Jabotinskij, de Odesa, el padre de la derecha sionista. El Estado italiano, por otra parte, atrae en aquella época (antes de las leyes raciales de 1938) la atención del sionismo extremista: en los años 30, en la Escuela Marítima de Civitavecchia se inaugura un curso de adiestramiento en la vida marinera formado por jóvenes judíos pertencientes al Betar, movimiento juvenil nacionalista afiliado al Partido Revisionista de Jabotinskij. A la cabeza de ese curso estaba Zvi Kolitz, joven y culto judío lituano, hijo de una notable familia rabínica, anticomunista y fascinado por la experiencia del fascismo italiano (en 1936 publica en Tel Aviv la primera biografía en hebreo de Mussolini); años más tarde será el autor del célebre apócrifo Yossl Rakover se dirige a Dios.

Vendedores de alfombras en la ciudad vieja de Bakú

De vuelta de un viaje a los Estados Unidos que marcará la cúspide de su fama como hombre público, Essad Bey se divorcia de su mujer, la judía Erika Lowendhal, que lo ha dejado por el escritor Fülöp-Müller. El final del gran amor de su vida conducirá a Essad Bey a un breve periodo de recuperación en un hospital psiquiátrico. El príncipe azerí contrae entonces una rara y por entonces incurable enfermedad, el síndrome de Raynaud, un cuadro clínico caracterizado por cianosis en los dedos que puede ocasionar gangrena. La Anschluss sorprende a Essad Bey en Austria. Después de una estancia en Suiza, se dirige a Positano, un pequeño pueblo de pescadores arrebujado en la escarpada costa amalfitana. Como recordará Irene Kowaliska, en aquellos años Positano es asilo de judíos y refugiados políticos de muchas naciones europeas ocupadas por los nazis. El poeta alemán Armin Teophil Wegner, que vivía en Positano con Kowaliska, dirá a propósito del judío-musulmán Lev-Essad: ha querido representar una comedia para sí y para los demás hasta la muerte.

La Escuela Real de Bakú hacia 1900, frecuentada tanto por Lev Nussimbaum como por el ficticio Alí en la novela Alí y Nino. Ahora es la Facultad de Económicas (AI 15 (2011) 2-4)

A este refugio aislado y cosmopolita del fin del mundo, llega Essad Bey en 1938 con un cheque postal de tres mil liras, una suma respetable fruto de los derechos de autor de sus libros. Con la llegada de la guerra, sin embargo, los editores dejan de mandarle dinero y Essad Bey se verá reducido a la indigencia hasta el extremo de depender de los amigos y de la beneficencia de Positano. La enfermedad se agrava. El médico le prescribe morfina para aliviar el dolor insoportable pero Essad Bey no puede pagarla. En 1939 ha de someterse en Nápoles a la amputación de algunos dedos del pie izquierdo. La policía fascista, desde hacía tiempo al tanto de su origen judío, en lugar de arrestarlo según las leyes raciales vigentes, se mueve para encontrarle el dinero necesario para la operación, y las autoridades de Nápoles, Salerno y Positano intervienen en el mismo sentido ante los ministerios de Interior, Exteriores y Cultura.

Sara Ashurbeyli, hija de un magnate del petróleo y última gran historiadora de Bakú y del estado de Shirvanshah (también mencionada e ilustrada en nuestro post anterior) (AI 15 (2011) 2-4)

En su último periodo, Essad Bey es socorrido por una dama de Rapallo, Pima Andreae, gran amiga de literatos y artistas, sobre todo del dramaturgo Gerhart Hauptmann. Es él quien le señala que el famoso autor de Petróleo y sangre en Oriente se encuentra en Positano en condiciones de necesidad extrema. Allí Andreae implica en el caso hasta a Ezra Pound, sensible ante la suerte de los escritores en dificultades y muy impresionado por los libros de Essad Bey (uno de ellos, Los secretos del Cáucaso, es citado en un pasaje de los Cantos póstumos). Pound se las apaña para que Essad sea contratado por los servicios de propaganda de Roma, en los que él mismo colabora. Un coche azul llega a Positano en 1942 para llevar a Lev a los estudios de Eiar, la radio estatal, donde ha de grabar unas intervenciones en persa para los servicios radiofónicos que se emiten en Asia. Pero el coche llega demasiado tarde: Essad Bey ha muerto unos pocos días antes, el 27 de agosto, con solo 37 años, devorado por la enfermedad.

Bakú, viejo cementerio musulmán

Según su voluntad, el cuerpo es depositado en el pequeño cementerio de Positano, orientado hacia la Meca y con el Corán como almohada. La tumba es de estilo turco y la preside un turbante de piedra. Sobre la estela, además del nombre de Essad Bey, está esculpido en caracteres árabes el primer versículo de la primera sura del Corán: بسم الله الرحمن الرحيم, bismillāhi-rrahmani-rrahīm, En nombre de Alá clemente y misericordioso. La tumba fue pagada por Ahmed Giamil Vacca Mazzara, periodista argelino, paracaidista y espía de la Italia fascista. Pero, en plena coincidencia con esta historia, también la de Ahmed Giamil es una identidad falsa. Su verdadero nombre era Bello Vacca, de nacionalidad italiana aunque nacido en Trípoli, ex oficial de la reserva convertido al Islam y residente en el Cairo.

La Escuela Santa Nino, modelo del liceo de la georgiana Nino en la novela Alí y Nino: una historia
de amor.
Para la historia de esta escuela, ver nuestro exhaustivo post anterior. La Catedral
Nevsky, al fondo, construida en época del zar Alejandro III en el lugar de un
cementerio musulmán, fue demolida en 1936 (AI 15 (2011) 2-4).

Y los secretos de las muchas vidas del judío-azerí-turco no acaban tampoco con su muerte. En 1937 Essad Bey había publicado en Austria la novela Alí y Nino: una historia de amor con el seudónimo de Kurban Said. El libro, convertido pronto en un éxito internacional y todavía hoy traducido a 33 idiomas, cuenta la historia de amor entre un Romeo musulmán (el azerbaiyano Alí) y una Julieta cristiana (la georgiana Nino), y empieza con una pregunta crucial para Nussimbaum-Bey: “pero nosotros los de Bakú ¿somos europeos u orientales?” Alí, ligado al Oriente y fascinado por Occidente, morirá defendiendo la vieja ciudad de Ganja del asalto de los rusos. En Azerbaiyán, donde esta novela es considerada un monumento literario nacional, rechazan aún hoy admitir la identidad entre Essad Bey y Kurban Said, y atribuyen la novela al poeta nacional Yusif Vazir Çemenzeminli. En Alemania, en cambio, consideran que Kurban Said es el seudónimo de la baronesa austríaca Elfriede von Bodmershof von Ehrenfels: Essad Bey, al no poder publicar en alemán por ser judío, se había efectivamente puesto de acuerdo con la amiga baronesa (cuyo marido se había convertido al Islam) para que ella registrara a su nombre el copyright de sus libros.

El príncipe Essad Bey, el escritor Kurban Said, el poeta Yusif Vazir y la baronesa Elfriede von Bodmershof von Ehrenfels: cuántas vidas y cuántos nombres, entre Oriente y Occidente, unidos por un libro y por unos años que cambiaron tantos mundos. Una historia que le habría gustado mucho a Lev Nussimbaum.

Los cuatro candidatos propuestos para la autoría de Alí y Nino.

Las ilustraciones de este post están tomadas de la edición más reciente de Azerbaijan International,
15 (2011) 2-4,
volumen dedicado al tema de “Alí y Nino. El negocio de la Literatura. ¿Quién
escribió la novela azerbaiyana más famosa?” Compramos este libro hace pocos días,
en la última librería de viejo de la antigua Bakú, pronto escribiremos algo sobre
esta tienda, el volumen y el Bakú desaparecido que allí se describe.

Fuentes principales:
- Tom Reiss, The Orientalist, Random House, 2005
- Francesco M. Cataluccio, Vado a vedere se di là è meglio, Sellerio, 2010
- Massimo Introvigne, Essad Bey (alias Kurban Said), Il Domenicale, 2005, n. 4
- Stenio Solinas, Le tante identità di Mohammed Essad Bey, Leadership Medica 2004, n. 4
Foto de la tumba de Essad Bey
Foto de Positano

Bakú, Palacio Shirvanshah. Fines del siglo XIX (AI 15 (2011) 2-4)

4 comentarios:

Effe dijo...

many thanks to Wang Wei for his kind translation, and to Studiolum for the wonderful illustrations and for hosting this story.

Studiolum dijo...

many thanks to Effe for digging out this story and so perfectly recounting it in the country where Essad Bey is laying just at the same time when we came across his traces in the one where he was born

Fatih Gokmen dijo...

Is there a translation of the text somewhere?
Thank you!

Studiolum dijo...

Yes, right here. In English, Italian, Hungarian and Azerbaijani. Just click on the link of any of the four languages right under the text, or on any of the little round flags at the beginning of the text, to the right under the first illustration.